Rebelión por el Clima bloquea la sede de Repsol en Móstoles y exige el fin de su actividad fósil

Los ecologistas piden el cese de las actividades fósiles de la multinacional en todo el mundo. Una treintena de activistas han sido detenidos y trasladados a dependencias policiales.

Pablo Rivas, El Salto
@PabloRCebo
21 jun 2021 11:35

Acción directa contra el corazón de la industria fósil española. Este lunes, la coalición de organizaciones ecologistas agrupadas en Rebelión por el Clima ha bloqueado la entrada del centro de investigación de Repsol en Móstoles (Madrid) para señalar a la empresa como corresponsable de la crisis climática global y exigir la paralización de todas sus actividades relacionadas con la extracción, quema y producción de combustibles fósiles.

“Queremos visibilizar la reponsabilidad de esta empresa en la crisis climática y pedir el cese de sus actividades fósiles cuanto antes”, ha declarado una de las portavoces de la coalición ecologista ante las instalaciones de Repsol. En concreto, la organización pone como límite el año 2040 para el fin completo de la actividad fósil de la compañía española líder en emisiones de gases de efecto invernadero.

La federación defensora del clima pide además “la paralización de todas las líneas de investigación destinadas a la hibridación con los combustibles fósiles y aquellas que supongan una vulneración de los límites planetarios y la consecución de los objetivos del Acuerdo de París”, según han señalado en un comunicado conjunto.

“Exigimos que no se gaste ningún dinero público para subvencionar los crímenes ambientales de las multinacionales y sus violaciones sistemáticas de los derechos humanos en todo el mundo”, añadía frente a las instalaciones de investigación otro de los activistas de Rebelión por el Clima, Tom Kucharz, quien pedía además que se juzgue a la petrolera por sus “crímenes ambientales y sociales”.

Encadenados

La acción, llevada a cabo de forma no violenta por un centenar de activistas a las 11 de la mañana de este lunes, ha conseguido bloquear la entrada del complejo y en la misma algunos activistas se han colgado de unas estructuras de metal colocadas en la puerta para frenar el paso de vehículos, estructuras a las que se han encadenado.

Efectivos de la Policía Nacional han procedido a bajar uno a uno a los activistas una hora más tarde, introduciéndolos en vehículos de las fuerzas de seguridad y trasladándolos a dependencias policiales. En total, una treintena de integrantes de la coalición ecologista —todos los que se han encadenado o se han subido con pancartas a la garita de entrada de las instalaciones— ha sido trasladada a dependencias policiales, mientras el resto del grupo, que había sido separado previamente de sus compañeros, ha sido identificado por los agentes.

Freír el planeta

La protesta, realizada bajo el lema bajo el lema “Repsol, liderando maneras de freír el planeta”, se enmarca en una “ola de rebelión climática inciada el 5 de junio”, señalan desde Rebelión por el Clima, un ciclo de protestas que continuará durante el mes de julio pro diferentes puntos del Estado.

La coalición ecologista no solo señala a Repsol por ser líder en emisiones, sino también “en falsas soluciones, extractivismo y mangoneo”.

Los activistas denuncian que Repsol intenta ocultar el daño que provoca al planeta y engañar a la ciudadanía mediante el impulso de falsas soluciones frente a la emergencia climática. La plataforma no sólo apunta a sus campañas publicitarias de lavado verde (greenwashing), sino también al desarrollo de nuevas tecnologías controvertidas como el hidrógeno fósil, la captura de carbono, los combustibles sintéticos, los biocombustibles o insostenibles proyectos de hidrógeno verde, cuya viabilidad económica, energética y ambiental es muy cuestionable.

Impunidad transnacional

Tal como denuncian, la petrólifera habría participado en la creación de un sistema de impunidad transnacional según el cual, a través de instrumentos como el Tratado de la Carta de la Energía (TCE), las empresas no solo quedan exentas de responsabilidad en los daños ocasionados, sino que pueden demandar a los Estados ante tribunales privados por la implementación de medidas legítimas para poner fin a los combustibles fósiles

Por último, Rebelión por el Clima denuncia que “a pesar de los beneficios ingentes de Repsol, la empresa intenta absorber parte los Fondos Europeos Next Generation concebidos para la recuperación económica tras la crisis del covid–19 sin ningún tipo de compromiso climático, ambiental o social”. Repsol aspira a movilizar 5.959 millones de euros de dinero público para una cartera de 30 proyectos energéticos, entre los cuales destacan sectores como el hidrógeno y el gas en regiones como Bilbao, A Coruña y Puertollano

Se da la circunstancia de que hace apenas unas semanas la justicia dio la razón a nueve activistas de Rebelión por el Clima que fueron encausadas por derramar tomate triturado y tinta de calamar en la sede de Repsol para “denunciar la negligencia climática de la empresa, coincidiendo con el quinto aniversario del Acuerdo de París”.

Días antes, en una sentencia histórica, un tribunal de Países Bajos condenó a la petrolera Royal Dutch Shell siendo esta obligada a reducir sus emisiones un 45 % para el año 2030. “Estamos en una encrucijada climática sin precedentes. Desde la sociedad civil nos vemos obligadas a seguir luchando para que se haga justicia. Las empresas responsables de la crisis climática, como Repsol, no pueden quedar impunes. Seguiremos protestando hasta conseguir justicia climática y social”, declaran las activistas de Rebelión por el Clima.